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La iconografía de la adormidera

El repertorio iconográfico sobre plantas “mágicas” o “sagradas” es amplio y controvertido, pero una profunda revisión de la inconografía antigua, a la luz de nuestros conocimientos recientes sobre los farmaka y enteógenos, es un trabajo que está aún por hacer. Aún así, algunos casos resultan claros. Tal es, la asociación de la adormidera con las divinidades de la fertilidad, como Afrodita o Demeter, o la de la hiedra, cuyas hojas en forma de corona constituyen un atributo de Dionisos, divinidad prehelénica y extática por excelencia, con las ménades. En un sello de un conocido anillo de oro procedente de Micenas, que vemos más abajo, la adormidera aparece asociada a una divinidad femenina vinculada con alguna forma de culto al árbol, y la famosa "diosa de las adormideras", encontrada en Gazi, Creta, aparece tocada con los frutos de la planta.


Pausanias (II, 195) refiere como en las proximidades del santuario de Asclépidos en Sicyón se levantaba una estatua de Afrodita que sostenía una adormidera en la mano:

La imagen sentada fue hecha por Cánoco de Sición....y es de oro y marfil, con un polo sobre la cabeza, en una mano una adormidera y en la otra mano una manzana.” (TRAD. A. Tovar).

También Demeter aparece frecuentemente asociada a la adormidera, por lo que la planta constituye un motivo muy frecuente en la decoración eleusina, simbolizando, junto con la granada, tanto el rapto marital como la fértil resurrección desde la muerte. De esta forma, la adormidera se convierte también en un atributo de los sacerdotes de Eleusis, como se comprueba, por ejemplo, en la célebre urna Lovatelli que representa la iniciación de Heracles en los Misterios. Igualmente Core aparece asociada a flores y plantas narcóticas, como el mismo narkissos (Dioscórides, De mat. med., IV, 161), y asimismo Pluto, fruto de los amores de Demeter y Iasión, llamado a favorecer a aquellos que habían recibido la iniciación en Eleusis, aparece también en ocasiones asociado a la adormidera.

Conservamos, por otra parte, representaciones de vasos griegos en los que Dionisos aparece atendido por las ménades y coronado de cápsulas de adormidera (A. D. Trendall, Frühitaliotische Vasen, Leipzig, 1938, lam. 24). Pero Dionisos no es una divinidad de la fertilidad, sino que está fundamentalmente conectado con la ebriedad extática y los raptos de locura según una tradición que podemos comprobar, por ejemplo, en Apolodoro (III, 4, 3; 14, 7):

Dioniso fue el descubridor de la vid. Y, enloquecido por Hera, anduvo errante por Egipto y Siria. Acogido primero por Proteo, rey de los egipcios, llegó más tarde a Cíbela, en Frigia; allí, purificado por Rea e iniciado en sus rituales, recibió de ella la túnica y marchó a través de Tracia contra los indios. Licurgo, hijo de Driante y rey de los edones, que habitaban a orillas del río Estrimón, fue el primero que lo ultrajó y expulsó. Dioniso se refugió en el mar junto a Tetis, hija de Nereo, pero las Ménades y una multitud de sátiros que lo seguían fueron apresados. De pronto las Ménades quedaron libres y Licurgo se volvió loco por obra de Dioniso. En su demencia, creyendo podar un sarmiento, mató a su hijo Driante golpeándolo con un hacha, y después de mutilarlo recobró la razón. Como la tierra se hiciese estéril, el dios vaticinó que volvería a dar fruto si Licurgo moría. Al oír esto los edones lo llevaron atado al monte Pangeo donde por voluntad de Dioniso murió destrozado por caballos
Después de recorrer Tracia y toda la tierra índica donde erigió estelas, llegó a Tebas y obligó a las mujeres a abandonar sus casas y a entregarse al delirio báquico en el Citerón. Penteo, hijo de Agave y Equión, heredero del reino de Cadmo, intentó impedirlo y, yendo al Citerón para observar a las Ménades, fue desmembrado por su madre Agave que en un rapto de locura lo confundió con una fiera. Dioniso, una vez que hubo mostrado a los tebanos que era un dios, se dirigió a Argos, y allí de nuevo, al no recibir veneración, infundió la locura en las mujeres: en los montes devoraban la carne de sus hijos lactantes. Para cruzar de Icaria a Naxos alquiló una trirreme de piratas tirrenos. Éstos, habiendo embarcado, con el propósito de venderlo pasaron de largo por Naxos y pusieron rumbo a Asia, pero Dioniso convirtió el mástil y los remos en serpientes y llenó el barco de yedra y sonido de flautas. Los piratas, enloquecidos, se arrojaron al mar y se transformaron en delfines; de este modo los hombres comprendieron que era un dios y lo honraron. Él rescató del Hades a su madre, y dándole el nombre de Tione subió con ella al cielo...
... Cuando murió Erictonio, que fue inhumado en el mismo recinto de Atenea, ocupó el trono Pandión; durante su reinado llegaron al Atica Deméter y Dioniso. Pero a Deméter la acogió Celeo en Eleusis, y a Dioniso, Icario, que recibió del dios una cepa y aprendió la fabricación del vino. Icario, deseoso de compartir con los hombres los dones del dios, se acercó a unos pastores; éstos gustaron la bebida y, una vez que sin mezclar agua hubieron bebido con abundancia y placer, creyéndose embrujados lo mataron. Con el día, recobrada la sensatez, le dieron sepultura.” (TRAD. M. Rodríguez de Sepúlveda).

Sin embargo, Dionisos no era soló la divinidad de la ebriedad producida por el vino, un vino que, en cualquier caso, podía llegar a hacer enloquecer. Sus extáticas adoradoras, las ménades, incluían en sus ceremonias invernales en la montaña, que no guardaban relación alguna con el calendario de los acontecimientos relacionados con la viticultura, la recolección de versiones botánicas silvestres del dios, ya que su utensilio común no era otro que el thyrsos, un tronco o caña hueca rellena de hiedra psicoactiva, y que era al mismo tiempo un instrumento que empleaban los herbolarios para mantener la frescura de las hierbas recolectadas (Ruck 1996: 206).

La adormidera formaba parte también del repertorio iconográfico de las representaciones isíacas, como veremos más adelante, y en la Península Ibérica se ha señalado la representación iconográfica de la adormidera sobre diversas manifestaciones artísticas de la cultura ibérica (Izquierdo, 1997) tanto en la gran plástica como en pequeños objetos de terracota o bronce, en pequeños recipientes o cajitas de piedra así como en vasos cerámicos, generalmente asociada a la granada.

2 comentarios:

eclesiastes dijo...

creciendo en otras iconologias mitologicas mas recientes :

http://picasaweb.google.com/dioslodijo/CristoDeLasAdormideras?feat=directlink

el sueño, el soñar,
la curacion del dolor,
la paz del espiritu;

sangre que cura

Carlos G. Wagner dijo...

Muchas gracias por la aportación que desconocía.
Ando preparando un artículo referente a los textos hebreos antiguos que pienso podré publicar en breve.


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