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Quirón y los centauros


Quirón o Queirón pasa unas veces por ser el rey de los centauros, otras por ser el más sabio y amable de ellos. El episodio más famoso en que intervienen estas criaturas fabulosas, mitad hombres mitad caballos -tal vez miembros de alguna tribu prehelénica como creían Robert Graves y Mary Renault- es el de los esponsales de Pirítoo, rey de los lapitas, con Hipodamia, literalmente "la domadora de caballos". Según parece al no estar acostumbrados a beber vino se emborracharon de tal forma que, su jefe Euritión, intentó violar a la novia mientras los demás centauros hacían los mismo con las jóvenes presentes en el festejo. Heracles ayudó a combatirlos y de ahí nace la enemistad entre lapitas y centauros. Uno de estos centauros lascivos era Oreio, cuya madre, la ninfa Mykale, que lleva un nombre que deriva de la raíz mykes -hongo-, está relacionada también con la hechicería pues se decía que había hecho descender la Luna del cielo.


Algo, sin embargo, no cuadra en esta historia. ¿Como es posible que los centauros desconocieran el vino cuando, precisamente, según la tradición, adoraban a Dionisos?. Solo hay una forma razonable de resolver este enigma, aquella que apunta a la naturaleza originaria de esta divinidad. Como ya se ha visto en otra parte, antes de convertirse en el dios del vino, Dionisos, cuyas primitivas fiestas se llamaban Ambrosias, parece haber tenido una naturaleza botánica totalmente distinta muy relacionada con un hongo enteógeno. Entonces, si los centauros le adoraban, ¿no podría ser alguna clase de hongo alucinógeno el causante de los frecuentes desenfrenos que se les atribuye?.

El dilema podría resolverse si encontráramos alguna clase de prueba documental al respecto. De hecho, tal prueba fue encontrada por el propio Graves, pero apenas ha tenido impacto en el mundo académico de los estudios clásicos. Un vaso ático del último tercio del siglo VII a. C. contiene una pintura en la que Heracles está matando al centauro Neso (que previamente había intentado violar a su esposa Deyanira). Entre las patas del moribundo centauro emerge claramente la figura de un hongo. "En otras partes del jarrón se pueden observar varios hongos más: un par entre los cascos de un caballo y otro entre las garras de una pantera que está devorando un ciervo rojo con manchas blancas" (R. Graves, 1994: 88)

Por otra parte, los centauros pasan por ser descendientes de Ixión, al igual que los lapitas, un héroe tesalio que comía ambrosía entre los dioses y que aparece representado en el dorso de un espejo estrusco (R. Graves, Los mitos griegos, vol. 1, Madrid, 1985: 8) atado a una rueda de fuego -el castigo infligido por Zeus por haber intentado violar a Hera- y a cuyos pies crece claramente un hongo. En su delirio había yacido con un fantasma que se asemejaba a Hera y que el propio Zeus había creado a partir de una nube. Así que Pirítoo, cuyo nombre significa "el que gira", y seguramente también los centauros habían heredado de su ancestro las mismas pasiones y la misma afición a la ingesta de hongos alucinógenos.

El tal Pirítoo, junto con su amigo Teseo intentó raptar y violar a Perséfone, para lo que tuvieron que descender al Hades, donde quedaron atrapados. Heracles pudo, finalmente, rescatar a Teseo pero tuvo que abandonar a Pirítoo ya que, al intentar levantarlo, tembló la tierra, por lo que éste se quedó para siempre en el inframundo. Esto nos recuerda de cerca el bramido de los toros y del trueno que sacude la tierra, un motivo frecuente en las descripciones del lugar en que las ménades celebraban sus desquiciados rituales (R. Gordon Wasson, A. Hofmann y C. A P. Ruck, El camino a Eleusis, México, 1980: 207 ss).

El mito de Queirón esta muy relacionado con la botánica en muchos aspectos, de ahí seguramente su carácter de sanador y primer maestro de la medicina, pues enseñó tal conocimiento al mismísimo Asclepio, hijo del dios Apolo. No olvidemos que la medicina primitiva es, sobre todo, un compendio de remedios botánicos. Para empezar era hijo de Cronos y una Oceánide, llamada Filira. El mito cuenta que posteriormente se transformó en un tilo, que en la Antiguëdad era un árbol medicinal por excelencia. La conexión con Océano ya nos sugiere el espacio y los poderes del otro mundo, pues es el que separa la tierra de los vivos del Hades. Frecuentemente se le representa de forma distinta a los demás centauros, con piernas humanas:

"Hay un Centauro que no tiene todas las patas de caballo, sino que las de delante son piernas humanas... Se dice sobre el Centauro que es Quirón, ido ya de ente los hombres y recibido entre los dioses como compañero, que viene a consolar a Aquiles en su pena". Pausanias, V, 18, 7 (TRAD. A. Tovar).


Queirón, que pertenecía a una progenie distinta a la del resto de los centauros y era hermanastro de Zeus había nacido inmortal. Residía habitualmente en una cueva del monte Pelión en Tesalia, un lugar famoso en la Antigüedad por su abundancia en todo tipo de plantas medicinales y mágicas muchas de las cuales aún se dan en la actualidad (D. E. Brussel, "Medicinal Plants of Mt. Pelion, Greece", Economic Botany, 58, 1, 2005: 174-202). Su propia madre ostenta una identidad botánica, ya que Filira, significa "árbol del tilo", por lo que se sospecha que fue ella quién le proporcionó su conocimiento de las artes curativas y de las plantas medicinales (cfr: G. Guillaume-Coirier, "Chiron Phillyride", Kernos, 8, 1995, pp. 133-122, especialmente p. 120), que luego trasmitiría al propio Asclepio.

El mismo Queirón dió su nombre a una raíz y a una planta de amplios efectos curativos, una panacea, como recoge Teofrasto:

"Hay también muchas especies de "curalotodo", lecherina y otras hierbas. En primer lugar, llaman "curalotodo" a una planta de Siria, de la que hemos hablado poco antes. Pero hay otras tres: el "curalotodo" de Quiron, el de Asclepio y el de Heracles. El de Quirón tiene la hoja semejante a la romaza hortense, pero mayor y más áspera, una flor dorada y una raíz pequeña. Gusta muchísimo de los terrenos pingües. Se emplea contra la mordedura de las serpientes, , de las arañas, de las víboras y otros reptiles, administrándolo con vino o aplicándo a la parte afectada la planta mezclada con aceite. Cuando se trata de la mordedura de una víbora, se emplea un emplasto de la planta y se da también a beber mezclado con vinagre. Dicen también que es bueno para las llagas, si se mezcla con vino y aceite de oliva, y para los tumores si se mezcla con miel" (Historia Plantarum, IX, 11, 1 (TRAD. J.M. Díaz-Regañón).

Esta panacea o "curalotodo" ha sido identificada como Inula Helenium, que posee propiedades bactericidas, antivirales, antihelmínticas, antifúngicas (semejante su acción a la nistatina), por su contenido en helenina. Además es expectorante, broncodilatadora y antitusiva, por el timol, diurética por la inulina, colerética, colagoga, tónica y estimulante del apetito y antiséptico urinario. En uso externo se usa en eccemas, urticaria, heridas y ulceras. Por otra parte Queirón dió el nombre de la diosa a la planta que había encontrado Artemis, la hermana del profético Apolo, que paso a llamarse artemisia. Aquí tenemos otra conexión botánica interesente, ya que la artemisia, más conocida como ajenjo, contiene una esencia con importantes efectos visionarios, de la que ya se ha hablado en otro sitio.

Queirón aparece también relacionado con el chamanismo, por medio de sus conocimientos botánicos, por supuesto, pero también de la música, que era considerada un arte sagrado, igual que la poesía. En muchos lugares chamanes y bardos están estrechamente asociados. Pues bién, Queirón es nada más ni nada menos que el inventor de la lira, que luego regalará a Apolo. Por otro lado, Queirón, reside en una cueva, espacio iniciático por excelencia y acceso también al Mundo Inferior, en el monte Pelion, en Tesalia, otra región atrasada de Grecia y cuyas mujeres tenían fama de terribles hechiceras.

Se puede abrigar la sospecha de que tras su buen carácter y su papel de maestro iniciador de héroes como Aquiles, Teseo o Jasón, se escondía una determinada naturaleza botánica. En contraste con los otros centauros, frenéticos borrachos, él posee la calma y la lucidez del místico. Si como ha argumentado E. Aston ("The absence of Chirón", Classical Quarterly, 56, 2, 2006: 349-362) se trata, en realidad, de una antigua divinidad sanadora de Tesalia, que incluso aparece asociada con Zeus en las monedas, al que se le rindió culto en una cueva del monte Pelión, y a quién una estirpe de sanadores tesalios de época histórica tenían como su ancestro, su naturaleza ha podido muy bien ser la de la misma ambrosía, el manjar de los dioses que les torna inmortales.

¿Tal vez un sereno enteógeno frente a las drogas extáticas consumidas por los otros centauros con quiénes no tiene relación genética?. Graves ya creía que los centauros eran un tribu prehelénica de comedores de hongos enteógenos y en el nº 2 de la revista Eleusis hay un articulo de Ruck y otro especialista sobre el tema, al que desgraciadamente no he podido acceder (el número al parecer, está agotado) Según el resumen que he leído en Muscaria, ambos proponen que se trataría primero de amanita muscaría y más tarde de datura.

Por lo que parece, los restantes centauros no guardan conexión con Queirón. Probablemente ha podido tratarse, originalmente, de un grupo o banda de guerreros frenéticos o "energúmenos" (fuera de sí) que asolaban las montañas de Tesalia, famosa, por otra parte, por sus caballos, los que dieron lugar al mito. Una cosa es clara, no se embriagaban con vino, que no se produce en las montañas, sino con algún otro tipo de intoxicante, probablemente algún hongo. La naturaleza de Queiron, el inmortal, es muy distinta.

4 comentarios:

Symposion dijo...

Muchas gracias.
Por haber accedido a mi petición y dar más material sobre Queirón (Chiron), y con mi cariño por haberme recordado en esta entrada.

Siento no poder hacer un comentario más serio sobre todo lo leído, pero me llevará horas de lectura y búsqueda situar todo lo que cuentas en pocos parrafos.

Eso sí, la idea de centauros violadores en mitad de unos esponsales me ha provocado todo tipo de reacciones.

Una pregunta sí me surge: el color rojo moteado de manchas blancas del ciervo que es devorado por la pantera en ese vaso ático que mencionas encontró Graves... ¿tiene algo que ver con la amanita muscaria o los colores tienen otra significación?

Como siempre, gracias Carlos.

Carlos G. Wagner dijo...

Pues ahora que lo dices, no me había parado a pensarlo, pero es muy probable que sí. En muchos lugares, como sabes, los ciervos se enervan con la amanita. Tendría que encontrar el vaso, ya lo he intentado, pero la cosa está complicada.

Abrazos

DDAA dijo...

El concepto de "terógeno" no es tan popular como el de "enteógeno", pero merece un estudio detallado, estudio que, por el momento, sólo Benjamin Thomas parece haber emprendido. Me quedo con la idea de que una misma sustancia puede ejercer uno u otro efecto dependiendo del contexto:


"THEROGENS
by Benjamin Thomas

In some cultural contexts, however, the neologism entheogen may not be the most appropriate term to describe shamanic inebriation or visionary plant use. Shamanic inebriation and visionary plant use in some cultures is associated with bestial and belligerent behaviour.

Grinspoon and Bakalar suggest, for example, that the cultures of the ancient Aztecs, the Yanomamo of Venezuela, other Amazonian Indian groups, and the Jamaican Rastafarians do not fit the stereotype of passive and contemplative shamanic or visionary plant/fungi use. This is due to the fact that shamanic and visionary experiences are dependent on "set and setting, especially set and setting created by a particular culture." As shamanic and other entheogens use generally occurs within a specific cultural context, that context perforce mediates the subjective experience of inebriation. In certain cultural contexts that experience cannot appropriately be described as entheogenic, not as 'becoming divine within.' Rather, the experience of inebriation in these cultural contexts might better be characterized as therogenic - as 'becoming a wild beast.' ...

Based on the logic of Structuralism, one might conceptualize the neologism therogen as being in binary opposition to the neologism entheogen. Entheogen, accordingly, is to Therogen as God is to Beast, wild is to cultivated. Some possible permutations of binary oppositions based on this Structuralist logic are as follows:

Therogen : Entheogen
beast : god
wild : tame
animal : human
nature : culture
group : individual
aggression : quiescence
war : peace
sociability : contemplation
Dionysian : Apollonian"

Eleusis: Journal of Psychoactive Plants & Compounds

Carlos G. Wagner dijo...

Tienes toda la razón DD AA. Gracias por la apreciación. l contexto es sumamente importante. Queirón sería, según esto, el representante de un uso enteogénico de la sustancia (que creo que es un hongo) y los demás centauros de una utilización terogénica de probablemente la misma sustancia. Tal vez estemos en el tránsito de un chamanismo extático de tipo primitivo a un ritual de tipo eleusino.

P.D. Alguién podría indicarme la forma de hacerme con un ejemplar del nº 2 de Eleusis que al parecer está agotadísimo?.


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